Billie Eilish regresó con Bad Guy mostrando una versión mucho más firme y madura. Su centro estuvo mejor colocado, el cuerpo más controlado y la actuación más clara. A diferencia de su primera vez con esta canción, hoy se notó una evolución real, tanto actoral como corporal. Ha crecido, aprendido y demostrado que cada presentación suma en su camino dentro del personaje.