“El Jardín Interior” abre sus puertas este 28 de octubre en el Club Terrazas de Miraflores
El próximo miércoles 28 de octubre se inaugura “El Jardín Interior”, exposición colectiva del Colectivo Once que reúne a 22 artistas en torno a una propuesta que explora los territorios de la memoria, la identidad, la introspección y la naturaleza simbólica que cada persona construye y habita. La muestra tendrá como sede la Galería del Club Terrazas de Miraflores y podrá visitarse hasta el sábado 7 de noviembre.
“El Jardín Interior” parte de una premisa: el lienzo no es únicamlo úlente una superficie decorativa, sino la manifestación tangible de un ecosistema privado. En él, las emociones, las experiencias, las lecturas y las vivencias personales encuentran una forma de expresión a través del color, la textura y la materia.
Desde esta perspectiva, cada artista presenta su propio jardín interior, un espacio visual donde confluyen recuerdos, percepciones, emociones y experiencias. La muestra plantea así un recorrido por distintas formas de mirar y habitar el mundo interior, sin perder la identidad particular de cada creador.
La colectividad se convierte en uno de los ejes fundamentales de la propuesta. Las obras funcionan como un entramado de voces en resonancia: cada autor custodia y desarrolla su propio lenguaje visual, mientras establece un diálogo con las demás piezas dentro de un marco común de rigor estético y conceptual.
La exposición reúne a artistas con trayectorias, formaciones y lenguajes diversos, que encuentran en “El Jardín Interior” un espacio común para explorar su mundo personal. Entre ellos participan artistas como Alberto Flores, cuya investigación pictórica se mueve entre lo real, lo imaginario y el universo íntimo; Ana Cristina Romero, quien aborda la naturaleza como reflejo de los estados emocionales y la resiliencia; Cecilia Manrique, Cynthia Núñez y Nancy Wong, cuyas propuestas transitan por la memoria, las emociones, la identidad y la experimentación con el color y la materia. También forman parte de la muestra Christian Burgos, con una reconocida investigación vinculada al misticismo y la espiritualidad, y Elke McDonald, artista con una trayectoria de varias décadas y una propuesta de carácter libre y expresionista.
La diversidad se amplía con propuestas que incorporan la cerámica, la escultura, el dibujo y otros recursos contemporáneos. Fabiola Tahua trabaja desde la memoria y los objetos cotidianos a través de la pintura y la cerámica; Gabriela Vargas desarrolla una mirada contemplativa sobre el paisaje y la naturaleza; Ingrid Arias explora el realismo mágico y el simbolismo; mientras Katiuska Arias combina el surrealismo, el misticismo con una reflexión sobre el mundo interior. A ellas se suman el escultor Leonardo Luján, Luz Fernández, cuya pintura dialoga con su experiencia en la poesía y la música; Mariamah Ana Sofía Mazzino, que aborda la figura humana y sus procesos de transformación; Marisa Leyva, artista visual autodidacta que desarrolla una propuesta abstracta de fuerte carga conceptual y material, explorando la textura y el relieve como vehículos para expresar la memoria, el orden interior y la búsqueda de refugio; Oscar Dextre, pintor peruano con más de cinco décadas de trayectoria, cuya obra ha evolucionado del paisaje y la identidad del litoral norteño hacia una abstracción lírica y geométrica marcada por la materia, la luz y el gesto; Paulo Sambuceti, con su universo imaginario Réthlica; Richar Chura, Rossi Ros, Shoco Ríos, cuya obra vincula la naturaleza con la memoria colectiva y sus raíces andinas; Tatiana Carranza y Verónica de la Colina, artista multidisciplinaria radicada en Montreal cuya propuesta explora la memoria, la percepción y el diálogo entre los espacios interiores y exteriores a través de la fotografía. En conjunto, los participantes conforman un recorrido en el que cada artista aporta una manera particular de entender la memoria, la naturaleza, las emociones y la experiencia humana.
Con “El Jardín Interior”, el Colectivo Once invita al público a detenerse frente a la obra y reconocer en ella no solo la mirada del artista, sino también aquellos recuerdos, emociones y paisajes que conforman su propio universo interior. El ingreso es libre y dentro de la exposición habrá venta de las obras.
