51 asesinatos en lo que va del año: cifras revelan un promedio diario que supera al de años anteriores
En menos de dos semanas, el país registra más de medio centenar de homicidios, un promedio diario que supera al de años previos y una llamativa caída en las denuncias por extorsión. Punto Final accedió a cifras oficiales y testimonios que evidencian una crisis de seguridad sin control.
Las cifras no dejan espacio para interpretaciones optimistas. En lo que va del año, 51 asesinatos ya han sido registrados en el país, un número que convierte los primeros días de enero en uno de los inicios de año más violentos de los últimos tiempos. Comerciantes, choferes, mototaxistas, obreros y hasta adolescentes forman parte de una larga lista de víctimas que, en las estadísticas, terminan reducidas a simples números.
El analista de datos Juan Carbajal advierte que el promedio de homicidios diarios ya supera los cinco asesinatos por día, una tendencia que incluso es mayor a la registrada en años anteriores. “Estamos dando un inicio de año peor de lo que fue el 2025 y como nos fue el 2024”, señaló.
Más homicidios por día y un promedio que podría romper récords
Las cifras oficiales revelan que desde que José Jerí asumió transitoriamente la presidencia del Perú hasta el 9 de enero, se produjeron 521 asesinatos, lo que equivale a seis homicidios diarios. Este promedio, según Carbajal, es superior incluso al del gobierno de Dina Boluarte, que registró cerca de 5.25 asesinatos por día.
“Diferenciando por días de gestión, el gobierno de Jerí tiene un promedio mayor de homicidios diarios”, explicó el especialista, quien alertó que, de mantenerse esta tendencia, el país podría cerrar julio con entre 1,500 y 2,000 asesinatos.
Ni siquiera las medidas de emergencia parecen haber tenido el efecto esperado. En distritos como Los Olivos, donde no se registraban homicidios antes del estado de emergencia, las muertes comenzaron a producirse tras su implementación. “78 días antes, cero homicidios; durante el estado de emergencia, siete”, precisó Carbajal.
Extorsiones bajo sospecha y choferes como blanco principal
A este escenario se suma un hecho que genera serias dudas: la abrupta reducción de denuncias por extorsión en los últimos meses. El jefe de la Dirincri, general Víctor Revoredo, aseguró en diciembre que estos delitos habían disminuido. Sin embargo, el análisis de los registros oficiales muestra un comportamiento inusual.
“En Lima, Callao, Piura, Tumbes o Ica, las cifras se mantienen estables durante meses y de pronto, entre octubre y noviembre, se tiran al piso”, advirtió Carbajal, coincidiendo este descenso con el cambio en la presidencia. La interrogante es clara: ¿se están registrando todas las denuncias o la población ha dejado de denunciar por miedo?
Mientras tanto, los principales blancos del crimen siguen siendo los choferes. Solo en los primeros días del año, conductores de transporte público y mototaxistas fueron asesinados en San Martín de Porres, San Juan de Lurigancho, Huacho, Breña y Comas. El lunes 5 de enero fue especialmente sangriento: ocho personas asesinadas en menos de 24 horas, entre ellas un mototaxista de 28 años que dejó una hija de cinco años.
Las intervenciones policiales permitieron capturas y, en algunos casos, el abatimiento de sicarios, como ocurrió en Comas con un delincuente que acababa de asesinar a un chofer de combi. Sin embargo, el saldo final sigue siendo demoledor. Con un promedio de muertes que no se detiene y denuncias que generan más preguntas que respuestas, el país arranca el año inmerso en una crisis de seguridad cada vez más profunda, mientras las autoridades intentan explicar cifras que, para la ciudadanía, resultan simplemente insoportables.