Las restricciones vehiculares aplicadas en el Centro Histórico de Lima vienen generando complicaciones para los ciudadanos, quienes deben caminar varias cuadras para llegar a sus destinos ante el cierre de importantes vías de acceso. La medida, implementada por razones de seguridad, también ha provocado congestión en rutas alternas, retrasos en el transporte público y preocupación entre comerciantes que temen una reducción de ventas en vísperas del Día del Padre.