DirinLeaks: hackers filtran informes de inteligencia de la PNP y revelan seguimiento a Vladimir Cerrón
La Policía Nacional del Perú enfrenta una de sus crisis más delicadas en materia de seguridad digital. Un grupo de hackers, que se hace llamar Deface Perú, accedió a la Dirección Nacional de Inteligencia (Dirin) y publicó miles de documentos con información altamente sensible. Entre lo expuesto se encuentran los nombres, fotografías y fichas personales de agentes encubiertos, además de detalles sobre equipos, compras millonarias y operaciones reservadas. En esta investigación exclusiva de Punto Final, uno de los hackers conocido como “Inkaroot” compartió algunas impresiones de la fragilidad en materia de ciberseguridad de la Policía Nacional.
DATOS DE PRÓFUGOS Y SEGUIMIENTOS A FISCALES, AL DESCUBIERTO
La filtración revela además datos de investigaciones en curso sobre prófugos de alto perfil como Vladimir Cerrón y Juan Silva, así como registros de acciones de inteligencia y contrainteligencia en viviendas de altos funcionarios, incluidas la ex fiscal de la Nación Patricia Benavides y la ex jefa del Equipo Especial Marita Barreto. Incluso, documentos internos muestran seguimientos a periodistas y reportajes críticos con el trabajo policial.
EL RASTRO DE VLADIMIR CERRÓN, DESDE LIMA HASTA LAS FRONTERAS
Los archivos muestran que la Dirin rastreó al líder de Perú Libre desde el 6 de octubre de 2023, cuando se dictó prisión preventiva en su contra. Dos días después, se realizaron vigilancias en un edificio de la avenida Arequipa, en Lima. En enero de 2024 se registró un posible desplazamiento hacia la frontera con Bolivia, lo que llevó a nuevas operaciones cerca de embajadas de cinco países en Perú.
En febrero, la Dirin revisó el movimiento migratorio de Cerrón en territorio boliviano y en marzo ubicó en Ica a una mujer vinculada a él, considerada un nexo clave. Incluso se planificó un operativo en Asia, al sur de Lima, que no logró su captura, pero motivó semanas adicionales de seguimiento en la zona. Los reportes más recientes, de 2025, indican rastreos en Huancayo, aunque hasta ahora no existe un paradero confirmado del exgobernador.
“UNA LÍNEA DE CÓDIGO BASTÓ PARA HACKEAR TODO”
“Es una vergüenza. Nunca había visto un sistema tan precario como el de la Policía. No nos tardamos mucho en hackear todo”, dijo a Punto Final uno de los autores del ataque, conocido como Inkaroot. El hacker explicó que todo se logró con “una sola línea de código” y calificó de “inexpertos” a los encargados de la ciberseguridad policial. “No hay mejor forma de demostrar la gran vulnerabilidad de los sistemas peruanos que hackeando un organismo de inteligencia que debería ser súper seguro y que ha gastado millones en un data center inservible”, agregó.
Los cibercriminales afirman que filtraron más de 122 gigabytes de información, aunque se reservaron siete gigas “para vender posteriormente”. Según indicaron, el ataque no solo fue técnico sino también político: “Fue hacktivismo por el malgasto, la negligencia, corrupción y vigilancia exorbitante contra ciudadanos peruanos”.
UNA FILTRACIÓN QUE EXPONE LA FRAGILIDAD DEL ESTADO
La filtración, difundida en un canal público de Telegram, expone además seguimientos a altos funcionarios, entre ellos la ex fiscal de la Nación Patricia Benavides y la ex jefa del Equipo Especial Marita Barreto, así como reportes sobre periodistas y medios críticos con la institución.
“Debe haber una auditoría”, advirtió el exministro del Interior, Juan José Puelles, tras conocerse la magnitud de la vulneración, que pone en riesgo a agentes, investigaciones en curso y la credibilidad de la Policía Nacional.