Los millones del ‘Jorobado’: la red de lavado que se escondía detrás de los conciertos en Lima Norte
Durante años, los conciertos de Lima Norte parecían un negocio próspero y alegre. Nadie imaginaba que detrás de las luces, las orquestas y los aplausos se escondía una maquinaria criminal dedicada al lavado de dinero. La División contra el Crimen Organizado de la Policía detectó que Adam Smith Lucano Cotrina, conocido como “El Jorobado”, había construido una red empresarial que movía millones bajo la fachada del entretenimiento.
Todo comenzó con un rastro casi imperceptible: depósitos pequeños, constantes y en efectivo. Entre abril de 2018 y julio de 2024, El Jorobado movió un millón setecientos noventa y tres mil soles y trescientos cincuenta y siete mil dólares en sus cuentas personales. A ello se sumaron depósitos por más de dos millones 400 mil soles y 158 mil dólares, casi todos hechos en ventanilla. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó que esos fondos se canalizaban a empresas controladas por él y su entorno.
LAS EMPRESAS FACHADAS DEL ‘JOROBADO’
El coronel Manuel Cruz, jefe de la División contra el Crimen Organizado (Divincco), confirmó que los investigadores congelaron cuentas personales y activos valorizados en más de 25 millones de soles. “Siempre estaba Adam Smith o su familia en el momento de la intervención. Hemos hecho el congelamiento no solo de las cuentas personales que suman seis millones, sino también de los activos que alcanzan los 25 millones”, declaró a Punto Final.
Según las pesquisas, El Jorobado montó al menos once empresas vinculadas al negocio del espectáculo, entre ellas Adam Smith Inversiones y Negocios y Cerlimas. Desde allí se lavaba el dinero que provenía de la extorsión a promotores y orquestas. La primera empresa recibía las transferencias en dólares y soles; la segunda concentraba los depósitos en efectivo. Ambas registraban movimientos inusuales y casi sin operaciones formales.
El esquema criminal se sostenía en un circuito de compañías que se repartían funciones: A&S Producciones organizaba los conciertos, Inversiones & Negocios EIRL distribuía las bebidas, Cerlimas controlaba la venta de cerveza y SK&J Servicios Generales alquilaba baños portátiles. Incluso Técnica y Construcción SG S.A.C. firmaba contratos con municipalidades, todo para dar apariencia de legalidad a los ingresos.
EL DINERO ILÍCITO Y LOS ESPECTÁCULOS
Con la estructura montada, El Jorobado encontró en los conciertos su mejor pantalla. Promotores y músicos eran presionados para trabajar con sus empresas o pagar cupos si querían presentarse en Lima Norte. Glen Montes Malaver, gerente de la productora Jesmir, se convirtió en una pieza clave del engranaje: contrataba a orquestas como Agua Marina y coordinaba los eventos donde se movían grandes sumas de dinero en efectivo.
El atentado ocurrido el 8 de octubre durante un concierto de Agua Marina en el Círculo Militar destapó la guerra interna por el control del negocio. La Policía confirmó que el atentado fue parte de una disputa entre El Jorobado y su rival, conocido como “El Monstruo”, quien buscaba apoderarse del territorio y de las extorsiones.
LA CAÍDA DEL IMPERIO CRIMINAL
Con las pruebas reunidas, Adam Smith Lucano Cotrina ya no solo enfrentará cargos por tenencia ilegal de armas. El Ministerio Público lo investiga ahora por lavado de activos y pertenencia a una organización criminal. “Estamos entrando con éxito en el delito de lavado de activos para cerrarle la posibilidad de continuar y reestructurar su actividad criminal”, advirtió el coronel Cruz.
El brillo de los conciertos de Lima Norte ocultaba un negocio multimillonario construido sobre la extorsión, la violencia y el miedo. Hoy, tras la caída del Jorobado, la música sigue sonando, pero las luces ya no esconden la oscuridad del dinero sucio.