Marisol Salas permanece hospitalizada tras ser apuñalada ocho veces por su sobrino, Anderson Jair López Salas, luego de una discusión por la apertura de una ventana. La familia asegura que el ataque fue premeditado, denuncia que el acusado ya había protagonizado un episodio violento contra su propio abuelo y teme que pueda quedar en libertad alegando problemas de salud mental.