Cuba confirma la muerte de más de 30 militares durante operación de EE. UU. en Venezuela
Cuba confirmó la muerte de 32 militares durante el operativo militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro por parte del ejército de Estados Unidos. La información fue difundida mediante un comunicado oficial en el que La Habana responsabiliza directamente a Washington por lo ocurrido.
Según el texto, las muertes se produjeron “como resultado del criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela”, durante acciones llevadas a cabo en la madrugada del 3 de enero de 2026. De acuerdo con la versión oficial, los militares cubanos se encontraban en instalaciones venezolanas que fueron bombardeadas por fuerzas estadounidenses en el marco de la operación.
El comunicado precisa que los fallecidos “cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano”. Sin embargo, no se especifica la naturaleza de esas misiones ni el número total de efectivos cubanos presentes en Venezuela al momento del ataque.
CUBA CUESTIONAN A ESTADOS UNIDOS
Las autoridades cubanas informaron que, una vez verificada la identidad de los fallecidos, sus familiares fueron notificados y recibieron condolencias oficiales. El comunicado señala que el general de Ejército Raúl Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, y el primer secretario del Partido Comunista y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, expresaron personalmente su solidaridad, junto con las jefaturas de los ministerios involucrados.
El gobierno cubano condenó el operativo como una “violación grave del derecho internacional y de la soberanía venezolana”. Hasta la fecha, no se han ofrecido detalles adicionales sobre posibles heridos ni sobre las repercusiones diplomáticas inmediatas.
La captura de Maduro, junto con la confirmación de bajas cubanas, marca una nueva escalada en la crisis regional, mientras se aguarda la reacción de otros gobiernos y organismos internacionales ante los hechos descritos por La Habana.