Delcy Rodríguez afirma que Venezuela está en “calma” tras un mes de captura de Maduro
A un mes de la operación militar de Estados Unidos en Caracas que terminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que Venezuela se encuentra en “calma”. Pese a la tensión por la detención del líder del régimen chavista, quien permanece en una cárcel estadounidense enfrentando cargos por narcoterrorismo, Rodríguez sostuvo que el país está tranquilo y que el sentimiento nacional es de rechazo a la agresión externa, aunque persiste el pedido por la libertad de los detenidos.
Durante una transmisión oficial, la funcionaria confirmó que ha mantenido conversaciones telefónicas directas con el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio. En estos diálogos, la autoridad venezolana abogó por el respeto mutuo y el uso de la diplomacia para resolver las controversias. Según Rodríguez, el país ha “madurado” tras los enfrentamientos que dejaron más de 100 fallecidos, buscando ahora una salida política a las diferencias con Washington.
El giro diplomático y la reactivación económica de Venezuela
Desde que asumió el cargo el pasado 5 de enero, Rodríguez ha liderado un proceso exploratorio para restablecer las relaciones bilaterales con el Gobierno estadounidense. Entre las acciones principales destaca el reinicio de la venta de petróleo a Estados Unidos, una medida que busca estabilizar la economía interna. Para la presidenta encargada, es fundamental transmutar el conflicto en un diálogo productivo que permita superar la crisis actual mediante el reconocimiento de las partes.
Finalmente, el Gobierno ha impulsado reformas clave en la Ley Orgánica de Hidrocarburos con el objetivo de atraer inversión privada y extranjera al sector energético. Estas decisiones, que según Rodríguez fueron coordinadas con Maduro, pretenden reactivar la industria petrolera nacional en medio de este nuevo escenario político. Con estas medidas, la administración interina intenta proyectar una imagen de gobernabilidad y apertura económica frente a la comunidad internacional.