Entre los heridos figuran dos peruanos. Los demás son de nacionalidad ecuatoriana.
Los policías que cumplían esa labor serán reasignados para luchar contra la inseguridad ciudadana.
No se tenían que reír para no perder, pero ocurrió todo lo contrario. Y los castigos estuvieron muy picantes.
Su relato le trajo muy malos recuerdos a uno de los patas: Óscar López Arias.