En solo 24 horas, Otis se intensificó rápidamente en los momentos previos a su impacto, un hecho cada vez más frecuente y que genera preocupación.
El agente policial enfrenta cargos por el presunto delito de homicidio. Durante la audiencia, alegó que actuó en legítima defensa, ya que se vio acorralado por los criminales que lo sorprendieron.