En un mirador, ambos enfrentan sus miedos y deciden no renunciar a su historia.
Tras su intento de suicidio, Frida consigue instalarse en la mansión de Don Edmundo.
Macarena revisa los likes de Alejandro y queda impactada al ver el perfil de Valentina.
Ambos hablan de sus miedos y descubren que lo que sienten es real.
El hombre que los abandonó regresa inesperadamente y pretende retomar su lugar como si nada hubiera pasado.
La joven acude al hospital con sus hermanos, pero el diagnóstico traerá una nueva preocupación.
La crisis económica que atraviesan madre e hija provoca una discusión que revela la desesperación de Frida.
Entre confesiones sobre sueños, decisiones y romanticismo, la cercanía entre ellos aumenta… hasta que ella decide frenar lo que parecía inevitable.