La compañía ha estado durante mucho tiempo bajo el escrutinio de los legisladores y reguladores mundiales sobre su gestión de los contenidos problemáticos y los abusos en sus plataformas de medios sociales, como Facebook e Instagram.
Twitter afirmó que se mantuvo al margen por sus propias normas contra el COVID, pero que está plenamente comprometido a cooperar con las autoridades para hacer más seguro Internet.
Él posee alrededor de un 12,8% del capital del gigante tecnológico antes conocido como Facebook.
La previsión de ingresos para el primer trimestre es de entre 27.000 millones y 29.000 millones de dólares.
Los usuarios activos diarios globales de Facebook disminuyeron por primera vez con respecto al trimestre anterior, a 1.929 millones desde 1.930 millones.
La decepción en torno a Meta recordó al estallido de la burbuja tecnológica en el año 2000 y puso de manifiesto que, tras la racha récord del sector, los inversores se han vuelto muy selectivos.
De acuerdo al supervisor de las comunicaciones ruso, Facebook, Instagram y Google no han cumplido con retirar contenidos que violan las leyes de ese país.
La página web de Meta dijo que estaba suspendiendo unas 1.500 cuentas, en su mayoría falsas, gestionadas por siete organizaciones en Facebook, Instagram y WhatsApp.
Dos pronósticos de la industria publicados el lunes indican que la publicidad global crecerá más de lo que se esperaba este año.