El mandatario ecuatoriano, quien optó por la denominada “muerte cruzada”, consideró que es “la mejor decisión” para darle una salida constitucional a la crisis política que atraviesa su país.
Los capturados tenían en su poder una granada. Uno de ellos había sido capturado por el mismo delito hace menos de un mes, pero fue liberado.
El detenido purgó condena de 8 años en el Penal de Huaral por hurto agravado.