Ante la consulta sobre si ha recibido amenazas, el alcalde evitó confirmar, pero dejó en claro que no tiene intención de callar. "Que pase lo que tenga que pasar", sentenció.
Las víctimas secuestradas laboraban para la empresa R&R, contratista de la minera Poderosa, una de las principales productoras de oro de la región.
En el momento del atentado, se encontraban dentro del local los hijos del dueño de Corazón Serrano, quienes habían llegado desde Lima.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada, en las inmediaciones de la boca del río Napo. Unidades navales que acompañaban al buque brindaron apoyo y lograron poner a salvo a varios tripulantes.
Tras horas de búsqueda, los cadáveres fueron encontrados a kilómetros del lugar donde fueron arrastrados por la corriente.
Tras varios días de búsqueda, los comuneros de la zona encontraron el cuerpo sin vida de Elisban Caya (58) flotando en el agua.
Aunque en un inicio se creyó que se trataba de un intento de asalto, la Policía no descarta que el atentado esté relacionado con un posible caso de extorsión
Pese a que algunos estudiantes regresan a casa debido a la condición del río, algunos deciden desafiar el peligro para no faltar a clases.
El estallido dejó varias viviendas afectadas y al menos una decena de personas heridas, dos de ellas con cortes profundos provocados por vidrios que estallaron por la onda expansiva.
El presunto agresor, dedicado al fisicoculturismo, ya había intentado secuestrar a Lucía en diciembre del 2024, hecho que quedó registrado en video.