Serenos de Lurigancho-Chosica encontraron dos cadáveres con signos de tortura cerca del río Rímac y los rieles del tren, en el límite entre Santa Clara y Carapongo. Una de las víctimas, que recibió siete disparos, estaba atada de manos y pies. A pocos metros se halló otro cuerpo, identificado como Juan Carlos Luján Poma.