La familia del suboficial de la Policía Nacional, Alejandro Neyra, quien perdió la vida durante un enfrentamiento en un operativo para recuperar una barcaza secuestrada en la comunidad de Providencia, distrito de Trompeteros, rompió su silencio y pidió justicia. Su hermano, visiblemente afectado, expresó el orgullo que siente por su valentía, aunque reconoció que la pérdida es irreparable. “Mi hermano se me fue, mi único hermano… nada va a reparar este dolor, solo queda seguir adelante”, declaró con la voz entrecortada.