El caso de la congresista Lucinda Vásquez ha generado una fuerte indignación en el Parlamento luego de difundirse una fotografía en la que se observa a su asesor y sobrino, Edward Rengifo Pezo, cortándole las uñas de los pies dentro de una oficina del Congreso y durante horario laboral. La imagen ha suscitado críticas por el presunto uso indebido de recursos del Estado y por el incumplimiento de las responsabilidades propias del personal parlamentario.