Perú enfrentaría El Niño Global: sería uno de los más intensos registrados desde 1950
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que el fenómeno climático El Niño global ya está instalado en el océano Pacífico, lo cuál tendría consecuencias directas en cómo se percibe clima a poco de la llegada del invierno al país.
En lo que respecta al Perú, Senamhi advierte que podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde 1950, con proyecciones que lo ubican en una categoría fuerte o muy fuerte entre noviembre de este año y febrero del próximo.
Por lo pronto, el efecto más inmediato que perciben los peruanos es que la mayoría de los peruanos siente que la temperatura está por encima de lo normal para esta temporada del año. Si andamos por las calles limeñas, las personas aún no usan abrigo, se puede ver a la gente con ropa ligera.
Sin embargo, las consecuencias van mucho más allá del aumento de temperatura. Aún sin temporada de lluvias, los huaicos y los desbordes aún no han sido noticia, no obstante, el fenómeno del Niño que experimentamos este año ya empieza a mostrar los peligros que podría presentarnos.
En el caso del emporio de Gamarra, las ventas de ropa de invierno avanzan a paso lento, con un capital ya invertido y con el gasto generado por el pago de almacenes de mercancía. Por su parte, los pescadores de anchovetas también enfrentan sus propias dificultades producto del fenómeno del Niño, así como los agricultores. Uno de los cultivos más afectados es la cebolla, un producto clave tanto para el consumo interno como para la exportación.
LOS RETOS DEL GOBIERNO FRENTE A ESTE FENÓMENO
Lo descrito anteriormente es uno de los retos inmediatos que deberá asumir el próximo gobernante. En tanto, se cuenta con un presupuesto asignado de 2 mil 493 millones de soles destinados a obras de prevención, una cifra menor a los más de 7 mil millones de soles en 2023.
Sin embargo, el reciente crédito suplementario aprobado contempla 4 mil millones de soles provenientes del canon para las regiones beneficiarias, recursos que podrían ser utilizados para atender las emergencias derivadas de este fenómeno. Pero los efectos ya empiezan a sentirse. El otoño cálido y el incremento de la temperatura del mar vienen impactando sectores clave de la economía como la pesca, la industria textil de productos de invierno y el sector agrario.
