Las emociones se intensifican entre perdones, secretos y tensiones familiares que ponen a prueba a cada uno de los personajes.
La emoción del partido contrasta con la desilusión de una presentación que parece no llegar.
La tensión no tarda en apoderarse de un día que parecía tranquilo para Valeria y Mauricio.
La doble vida de David lo está llevando al límite y Alan no duda en hacerlo notar.
Una mentira amenaza con arruinar el esperado concurso de salsa.
La protagonista supera sus temores y decide asistir acompañada de Toñito.
La rivalidad entre ambos vuelve a encenderse y Valeria queda en medio de la disputa.
El joven intenta enmendar sus errores, pero Fiorella no está dispuesta a ceder tan fácilmente.
La modelo avanza en el proceso legal mientras el cantante prefiere mantener silencio.