La activista de 30 años hizo historia al lograr un escaño en el Senado de Delaware.
Su familia la vio por última vez el pasado martes, cuando avisó que saldría a almorzar con un amigo.
Participante logró cosechar muy buenos comentarios de parte del jurado.
Si bien el caso llegó a su fin en el Fuero Militar Policial, aún queda una batalla más por librar.
“Si cuentan los votos ilegales, pueden intentar robarnos la elección. No permitiremos que nadie silencie a nuestros votantes”, aseveró.