Alejandra Guzmán ofreció una de las presentaciones más emotivas de la noche. Con una corporalidad poderosa logró transmitir la intensidad y sensibilidad propias de la “Reina de Corazones”. Su interpretación, llena de emoción y belleza, se potenció gracias a la forma en que utilizó su cuerpo para conectar con el público, convirtiéndose en un número que destacó por su autenticidad y entrega total.