El caso del asesinato del alférez Jordhy Escobedo Mori sigue generando interrogantes. Mientras en Chachapoyas, familiares y amigos le dieron una emotiva despedida, en Lima, Rubén Álvarez Peña, dueño de la camioneta donde se encontraba el joven oficial al momento del ataque en Carabayllo, acudió a la Dirincri para rendir su declaración. Álvarez negó conocer al alférez y aseguró que el vehículo pertenecía a su primo, quien también negó cualquier relación con la víctima.