El dueño, identificado como Saúl Ernesto Cayahua Quispe, el administrador y sonidista fueron asesinadas a sangre fría en el boulevard de Zárate. Tras el violento ataque, cámaras de seguridad registraron al atacante huyendo a pie, antes de subir a una motocicleta lineal que lo esperaba, mientras otra moto lo resguardaba.