La autopsia del ciudadano peruano hallado muerto en Faja Norte, Bolivia, determinó que la víctima de nacionalidad peruana murió por tres impactos de bala —dos en la cabeza y uno en el tórax— tras ser secuestrado. La víctima había sido capturada en “La Enconada” y sus captores exigían US$ 200 000 por su liberación.