Tratado sobre armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia llegó a su fin
Silencio preocupante. En el 2010, Barack Obama y el breve presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, firmaron un pacto nuclear que limitaba la tenencia de ojivas o bombas nucleares de ambos países en un máximo de 1.550. Este tratado histórico buscaba que ambas potencias, luego de la Guerra Fría, garantice la paz en el mundo bajo estándares internacionales fiscalizados por misiones internacionales.
Pero eso llegó a su fin a las 12.00 a. m. del 5 de febrero de 2026.
Se trata del pacto Nuevo START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), el último que la Casa Blanca y el Kremlin firmaron sobre asuntos de armas nucleares y defensa. Con el fin de este tratado, aumenta el riesgo de creación de más bombas atómicas por parte de ambas potencias.
La postura de los presidentes de Rusia y Estados Unidos
Vladimir Putin, presidente de Rusia, recomendó una prórroga en septiembre para un año más del Nuevo START.
Donald Trump se lo tomó más a la broma. En enero, cuando se le preguntó por el fin del tratado, dijo “si expira, expira”. Sugirió que eventualmente se puede lograr un mejor acuerdo.
Medvedev, el expresidente que actualmente es vicepresidente del COnsejo de Seguridad de Rusia, dijo que el silencio y la ansiedad militar de ambas potencias amenaza con acelerar el “Reloj del Juicio Final”.
“No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y que comenzará una guerra nuclear, pero debería preocupar a todos”, comentó Medvedev al medio internacional CNN.
Barack Obama también se manifestó preocupado por el futuro de la carrera nuclear militar en el mundo que podría desechar años de trabajo diplomático.
“Si el Congreso (de los EE. UU.) no actúa, el último tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia expirará. Esto anularía inutilmente décadas de diplomacia y podría desencadenar otra carrera armamentística”, escribió en su página oficial de X.
El Kremlin emite preocupación
El portavoz oficial de Rusia, Dmitry Peskov, dijo que el Kremlin lamenta el fin del tratado y que respetará por un año las limitantes del programa Nuevo START pese a su fin. Ellos esperarían un diálogo con Washington que actualmente se ha acordado celebrar en Abu Dabi, pero no sobre el tratado nuclear, sino sobre Ucrania.
“El acuerdo está llegando a su fin. Consideramos que esto es negativo y expresamos nuestro pesar (…). Lo que suceda a continuación dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos. En cualquier caso, la Federación de Rusia mantendrá su enfoque responsable y atento a la cuestión de la estabilidad estratégica en el ámbito de las armas nucleares”, declaró Peskov a la prensa.
Desde el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos y Rusia (anteriormente Unión Soviética), ya mantenían cierto control sobre sus materiales nucleares, pero con el fin de un tratado que los mantenía a raya sobre esta mortal arma, el silencio es benevolente a la incertidumbre y la paz podría resquebrajarse.