Billie Eilish sigue brillando como un diamante en pleno pulido. Cada gala avanza más y descubre nuevas capas del personaje, respetando el estilo auténtico de la artista original. Aunque el alma de Billie está en los susurros, esta vez mostró crecimiento real: ya no teme dejar salir su voz y se nota segura, presente y cada vez más Billie.
Óscar D’León tuvo una buena actuación, pero el bajo le dificultó moverse y limitaron sus pasos en escena. Aun así, cantó muy bien, mostró potencia y una imitación vocal increíble, además de manejar la mímica del instrumento con precisión. El bajo es un gran reto y deberá decidir si seguir usándolo o no, aunque el esfuerzo fue muy aplaudido y su avance es evidente.
José Luis “El Puma” Rodríguez tuvo una buena presentación y logró que el público sintiera al personaje gracias a su gran estilo interpretativo. Actoralmente, es el Puma, pero aún debe mantener mejor las notas altas, trabajar el vibrato y soltarse más sin tanto temor. Si oscurece un poco más su voz, la imitación será mucho más cercana. Va por muy buen camino, pero todavía tiene espacio para crecer.
Vicente Fernández ofreció una gran presentación y demostró ser un tenor potente, aunque aún necesita explorar los contrastes del personaje: ser más suave, coqueto y dulce antes de lanzarse al “macho alfa”. Ha seguido todos los consejos del jurado y se notó el brillo de la emoción en sus ojos al pisar el escenario. Va por muy buen camino, pero el jurado todavía quiere mucho más de él.
Karol G estuvo más colombiana que nunca y logró una gran conexión con sus bailarines. Vocalmente, está casi perfecta y cada vez más cercana al timbre de la artista original. Sin embargo, aún se cuida demasiado en el baile para proteger la voz, lo que limita su energía actoral. Tiene el color vocal, pero debe adueñarse de la canción corporalmente y soltarse más en el escenario.
Pelo Madueño tuvo su mejor presentación hasta ahora. La interpretación fue tan lograda que parecía ver al verdadero Pelo… y así fue: Pelo Madueño apareció en el set para sorprenderlo, dejándolo totalmente en shock. El participante agradeció emocionado: “gracias por tus canciones”. Su timbre en graves y medios es muy parecido, aunque aún le cuesta en los altos. Debe dominar más al personaje.
Un sobre con una bala desata el pánico: la deuda de Renato ya no puede esperar.