El sumo pontífice le puso fin a la organización religiosa peruana investigada durante décadas por presuntos abusos sexuales.
Devotos se acercan a la Catedral de Lima a darle el último adiós al sumo pontífice, fallecido a los 88 años.
Los afectados esperan la pronta ayuda de las autoridades. Por lo pronto, viven de la caridad de algunos vecinos.