Una historia sencilla que terminó en un sí.
Su regreso estuvo lleno de observaciones, pero logró avanzar.
El jurado reconoció el esfuerzo, pero la competencia se vuelve más dura.
Regresó con un personaje más estudiado, pero la imitación aún así no convenció.
El primer gran paso fue atreverse, pero el reto exigía mucho más.
Llegó impulsado por su familia, dudando de sí mismo, y terminó pasando a la siguiente ronda.
Una llegada tarde, una voz que llamó la atención y un casting que dejó sensaciones encontradas.
Leandro Pérez llegó como Chechito, pero el jurado coincidió en que faltó preparación y técnica.
Dos canciones no bastaron para convencer al jurado.
La interpretación vocal convenció, pero la actuación quedó en deuda.