Más de 140.000 cubanos se han marchado a Estados Unidos desde octubre, según datos del Gobierno estadounidense, el mayor éxodo desde Cuba en décadas.
Ellos pertenecen a un colectivo de artistas que lideró varias protestas durante dos años.
El Gobierno que encabeza el presidente cubano, Miguel Díaz Canel, no ha ocultado los problemas, ni la inquietud que ocasiona en la población.
El boicot de AMLO, y posiblemente de algunos otros mandatarios, podría reducir la relevancia a la cumbre de Los Ángeles, en la que EE. UU. pretende abordar cuestiones migratorias y económicas regionales.
Cuba ha desarrollado sus propias vacunas para prevenir la enfermedad y se convirtió en el primer país del mundo en comenzar la vacunación masiva de niños desde los 2 años.
la administración del presidente estadounidense, Joe Biden, acusó al gobierno cubano de utilizar su exclusión de la Cumbre para distraer la atención del historial de derechos humanos de Cuba.
El ministro de Economía, Alejandro Gil, dijo en diciembre que el país planeaba producir 911.000 toneladas este año, de las cuales 500.000 toneladas se destinarían al consumo interno y el resto a la exportación.
El posible boicot a la cumbre por parte de un número creciente de dirigentes ha aumentado el riesgo de que el mandatario Joe Biden se vea avergonzado.
Las tensiones han aumentado por las señales de que Cuba -junto con Nicaragua y Venezuela- podría ser excluida de la Cumbre de las Américas que organizará Estados Unidos el próximo mes.
Además, Andrés Manuel López Obrador ha reiterado que no asistirá a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Los Ángeles, si no son invitadas Cuba, Nicaragua y Venezuela.