Las parejas sellaron su historia en una emotiva boda que dejó risas, lágrimas y sorpresas.
Renato llevó su venganza al límite y puso en riesgo la vida de Miranda y Valeria.
Una final marcada por el sabotaje terminó en una victoria inolvidable.
Aunque habían prometido no incluir strippers en sus despedidas, un espectáculo inesperado desata tensión antes de la boda.
Al notar que su plan fue descubierto, Renato se retira, mientras Mauricio activa una estrategia para mantener a su hija a salvo.
En ausencia de Cayetana, un abrazo sincero y una pregunta incómoda reavivan un pasado que parecía superado.