Tras quedar fuera por una grave complicación en los bronquios, volvió al escenario decidido a demostrar su fuerza.
La preparación fue evidente, pero no suficiente para avanzar.
Lo que empezó como un consejo a su hijo terminó siendo un impulso personal.
Pasó a la siguiente ronda con una sola condición: ¡Meterle más punche!