Mientras que Aníbal Torres se encontró acompañando a Pedro Castillo desde el primer momento de su detención, la expremier se acercó a la Dinoes.
El Poder Judicial ordenó esta medida contra el exmandatario por el delito de rebelión (alternativamente conspiración).
Andrés Manuel López Obrador consideró que los teléfonos del exmandatario estuvieron intervenidos, por esa razón se supo que Castillo Terrones iría a la embajada mexicana.
El vacado presidente fue detenido tras intentar dar un golpe de Estado. Ahora está en manos de la justicia y su destino no es favorecedor para los especialistas.
La destitución de Castillo como presidente se admitió en sesión del Pleno con 101 votos a favor, 6 en contra y 10 abstenciones.
El expremier a su llegada a esta sede evitó declarar a la prensa. Sin embargo, otro que sí habló fue el abogado Walter Chinchay, quien se ofreció asumir la defensa de Castillo Terrones.
Durante las diligencias lideradas por la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, se lacraron documentos y algunos equipos de cómputo como parte de la investigación.
El pedido fiscal contra el exmandatario es por haber cometido el delito de rebelión con el anuncio de la fallida disolución del Parlamento.
El Secretario General de la OEA declaró que se encuentran del lado de la democracia y que el Grupo de Alto Nivel enviado al país hizo un trabajo excepcional.
El abogado Gustavo Parco aseguró que el expresidente Pedro Castillo y el expremier Aníbal Torres fueron detenidos arbitrariamente.