La Unión Europea, que depende en gran medida de la energía rusa, evalúa la posibilidad de ampliar las sanciones impuestas a Moscú por la crisis de Ucrania para incluir los hidrocarburos.
Rusia impuso algunas restricciones a las operaciones inmobiliarias con extranjeros, asignando a una comisión especial la emisión de permisos para dichas operaciones.
Atacar las exportaciones energéticas rusas, como han hecho EE. UU. y Gran Bretaña, es una opción que divide al bloque de 27 países, que depende de Rusia para obtener el 40% de su gas.
La asociación de tenis búlgara, por su parte, ha ayudado hasta ahora a unas 12 familias con jóvenes tenistas. Tiene previsto incluirlos en los torneos nacionales sin necesidad de inscripción previa.
"Esto debería frenar el consumo de los hogares y la producción de las industrias que hacen un uso intensivo de la energía", dijo el banco central alemán en su informe mensual.
Beckham, embajador de buena voluntad de la agencia de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, publicó un mensaje en vídeo y pidió a sus seguidores que apoyaran el trabajo de la organización en Ucrania.
Tras las dudas iniciales, Suiza se acogió a las sanciones de la UE contra cientos de rusos el 28 de febrero. Desde entonces ha ampliado su lista para cumplir plenamente las medidas de la UE.
FIFA permitió a principios de este mes que los jugadores y entrenadores extranjeros abandonaran temporalmente los clubes rusos y ucranianos y ficharan por nuevos equipos.
Fuentes comerciales han dicho que algunos compradores se han mostrado cautelosos a la hora de adquirir barriles rusos para evitar verse envueltos en las sanciones occidentales impuestas a causa de la crisis de Ucrania.
La operación militar de Rusia en Ucrania ha echado más leña al fuego en la disputa entre las plataformas digitales extranjeras y Moscú.