La ola de protestas no se detiene en Indonesia, debido al aumento de sueldos de sus diputados. Pese a que dieron marcha atrás, la población sigue en las calles, en rechazo al trabajo de sus autoridades. Los hechos violentos dejaron muertos y desaparecidos.
Las cifras confirman el incremento sostenido del crimen en varias regiones del país, siendo la capital la más afectada.
Un hombre encapuchado y con arma en mano interceptó al vendedor de juegos y le disparó hasta cinco veces. Conoce más en la siguiente nota.
Tensión aumentó cuando los manifestantes bloquearon un carril para impedir el tránsito de autos que no acataban la paralización.
El panorama es desolador, y la falta de control sobre la criminalidad deja a la población en constante temor.
Según especialistas, todo se definirá en una segunda vuelta entre el actual presidente Daniel Noboa y la correísta Luisa González.