Antes de ser capturado y extraditado al Perú, Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, vivía oculto en Paraguay. Allí celebró su último cumpleaños acompañado de su pareja, alias “La Patrona”, mientras recibía saludos de integrantes de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte. El cabecilla, que llevaba años huyendo de la Policía, fue finalmente detenido tras un operativo conjunto entre las autoridades paraguayas.