César San Martín alcanzó límite de edad y se despidió del Poder Judicial
Tras 37 años de trayectoria en el sistema judicial, el juez supremo decano César San Martín Castro se despidió este lunes de la Corte Suprema de Justicia, institución a la que ingresó en 1976 como amanuense o escribano judicial.
Su cese fue oficializado mediante una resolución publicada en el diario oficial El Peruano, conforme a lo establecido por el artículo 107 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que fija como causal de cese el cumplimiento de la edad límite de 70 años.
CEREMONIA DE DESPEDIDA
La ceremonia de despedida se realizó en el Palacio de Justicia y estuvo presidida por la titular del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi. Asistieron también el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo Bermejo; el jefe de la Autoridad Nacional de Control del PJ, Roberto Palacios Bran; expresidentes del Poder Judicial y diversas autoridades del sistema de justicia.
Durante el acto, se destacó su amplia trayectoria profesional y su defensa de la justicia y el Estado de derecho. En su discurso, San Martín expresó: “Será la historia la que juzgue si lo que hice tuvo algún mérito. Más allá de mis errores, me dediqué a la justicia con absoluta buena fe, con los valores de la legalidad y el orden jurídico”, expresó.
La jueza suprema Tello Gilardi subrayó que la trayectoria de San Martín constituye un “testimonio de coraje indeclinable”, y recordó que cuando la presión política, mediática y social intentó doblegar a la judicatura, él se mantuvo firme, “aplicando la ley con rigor, sin temor ni favoritismos”.
JUEZ DEL BICENTENARIO
En su honor, el Poder Judicial le otorgó su más alta distinción simbólica: la admiración permanente de la institución y el compromiso de seguir su ejemplo. “Elevó la dignidad de la toga peruana, recordándonos que la justicia valiente es el pilar de la democracia”, señaló la magistrada.
San Martín también fue presidente de la Sala Penal Transitoria y de la Sala Penal Especial que, en 2009, sentenció a 25 años de prisión al expresidente Alberto Fujimori por los casos Barrios Altos y La Cantuta. Aquel fallo histórico —junto al juez Víctor Prado Saldarriaga— consolidó su figura como un referente emblemático de la judicatura nacional.
Dicho fallo no solo marcó un hito jurídico, sino que internacionalizó a la justicia penal peruana y reafirmó el compromiso de San Martín con los derechos humanos y la lucha contra la impunidad de los crímenes de Estado.