Desaparición del INPE: cómo será y qué rol cumplirá la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización
El anuncio del presidente José Jerí sobre la desaparición del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ha tomado por sorpresa a más de uno. La propuesta se dio a conocer en su primera ronda de entrevistas y precisó que forma parte de las facultades legislativas que el Ejecutivo ha presentado al Congreso.
Se trata del último de un largo listado de pedidos en el que menciona la necesidad de reestructurar el INPE bajo la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR). El texto hace mención a la implementación de una “nueva estructura organizaciones y funcional moderna”; sin embargo, no brinda detalles sobre esta.
“Lo que pretende la Sunir es integrar dos políticas nacionales que ahora se encuentran fragmentadas, el INPE y el Pronacej, ya que estas trabajan por separado, con normas, procesos y estructuras distintas. Lo que buscamos es eliminar las duplicidades y crear un sistema que sea funcional, coherente y moderno”, dijo el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, ante el Congreso.
Entre las medidas que el gobierno aplicaría resalta la descentralización de la capacidad operativa del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), la Oficina de Asuntos Internos y los órganos disciplinarios. Se hace mención a la asimilación de ex oficiales de la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas Armadas, y la posibilidad de privatizar o tercerizar algunas funciones.
La reestructuración del INPE se pondrá en marcha solo si el Congreso aprueba otorgar facultades legislativas al Ejecutivo. De esta manera, el gobierno podrá crear, modificar, interpretar y derogar leyes en materia de seguridad ciudadana, lucha contra la criminalidad organizada, crecimiento económico y fortalecimiento institucional.
ACIERTOS Y PELIGROS
En conversación con Latina Noticias, el politólogo de la PUCP, Noam López, celebró el intento de poner en marcha la reorganización institucional del INPE; sin embargo, recordó que las recientes reformas no han llegado a buen puerto debido al cambio de estrategia de los gobiernos entrantes. En el caso de Jerí, le quedan tan solo ocho meses al frente del Ejecutivo.
López resalta que es crucial que se aborde la micro y mediana corrupción enquistada en los penales y permitida por agentes penitenciarios, delegados y directores de estas instituciones.
Al igual que Leonardo Caparrós, exjefe del Inpe, López no ve con buenos ojos la integración del INPE y el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej), al menos no a nivel operacional. “Si se distingue bien los dos tratamientos, podría centralizarse organizacionalmente, fusionarse solo a nivel administrativo”, destacó el politólogo para luego señalar que la asimilación de ex miembros de la PNP y las Fuerzas Armadas debería limitarse a roles de vigilancia en los perímetros de los penales y no como agentes dentro de las cárceles.