El 22 de febrero, en el distrito de Balsas, Amazonas, una madre y sus dos hijos intentaron cruzar el río Marañón en un huaro artesanal (plataforma hecha de madera que cruza los cauces de extremo a extremos desde puntos elevados), pero debido a un desperfecto el transporte se rompió y la familia cayó al río Marañón que se encontraba en crecida. La abuela de los menores pide ayuda a las autoridades para recuperar los cuerpos de su hija y de su nieto faltante. Solo se encontró el cuerpo de uno de los menores en la zona de Cumba y Corral Quemado, sector conocido como Aguas Misteriosas.
En la noche del 22 de febrero, un grupo de personas que se encontraban en una esquina reunidas, fueron atacados por delincuentes que se encontraban a bordo de un mototaxi abriendo fuego. Producto del asalto, dos personas fueron asesinadas y una herida. La Policía Nacional no descarta que el ataque se deba a rencillas entre falsos barristas por antecedentes del lugar. Una semana atrás, un joven fue asesinado durante un enfrentamiento entre barristas.
Tras confirmarse la pérdida de contacto con el helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea del Perú, efectivos de la FAP enviaron a un primer contingente hacia la última zona de contacto en Chala, para dar con el paradero de los 15 desaparecidos, entre ellos cuatro tripulantes de la institución.