Una anécdota inolvidable, un personaje recurrente y un sí unánime.
La animadora infantil llegó decidida a probarse en el escenario, pero el reto vocal fue más grande.
El jurado valoró su trayectoria, pero pidió una imitación más sólida.
Superó el miedo escénico y dejó una promesa para las siguientes rondas.
Llegó con ilusión al escenario, pero el jurado coincidió en que Natalia Jiménez no fue la mejor elección.
Volvió con el mismo personaje, aplicó las correcciones y logró convencer al jurado.
Un antojo terminó marcando un destino fatal.
Sebastián mueve las piezas para sembrar el caos entre Cayetana, Fiorella y Alan.
Sebastián no acepta haber quedado atrás.