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Valentina Valiente

“Si no me gusta el personaje ni la obra, no lo acepto”: Haydeé Cáceres y su firme compromiso con el teatro y la actuación

Valentina Valiente
“Si no me gusta el personaje ni la obra, no lo acepto”: Haydeé Cáceres y su firme compromiso con el teatro y la actuación
Nvega@latina.pe
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Con una trayectoria sólida y una vida dedicada al arte, Haydeé Cáceres continúa actuando en la televisión peruana con su papel de Dolores en la telenovela Valentina Valiente. Más allá de la ficción, su historia personal está marcada por la constancia, la vocación y una decisión clave: apostar por el arte como camino de vida.

“Siempre he soñado con ser actriz”, afirma al recordar sus primeros años. Desde niña, encontró en la actuación un espacio natural para expresarse, participando en actividades escolares donde recitaba poemas y dirigía pequeñas representaciones. Ese interés inicial fue creciendo hasta convertirse en una vocación clara.

Su formación profesional comenzó tras culminar la secundaria, cuando decidió postular a la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático. Allí no solo consolidó su aprendizaje, sino que también conoció a quien sería su compañero de vida, el actor Humberto Cavero. “Primero fuimos amigos y de ahí nació todo”, recuerda, destacando una relación basada en el respeto y el trabajo en equipo.

Sin embargo, el camino no estuvo exento de dudas. En un momento clave, tuvo que elegir entre dos carreras: servicio social o actuación. “No podía seguir haciendo las dos cosas”, cuenta. Fue entonces cuando tomó una decisión que marcaría su destino: “Elegí el arte”.

Esa elección no solo definió su carrera, sino que la impulsó a construir una trayectoria reconocida en el teatro y la televisión. Uno de los momentos más significativos llegó con su primera obra importante, donde fue destacada por la crítica como una revelación teatral, hecho que reforzó su confianza y compromiso con la profesión.

A lo largo de los años, Cáceres ha sabido equilibrar su vida personal y profesional, desempeñándose también como madre y esposa. Resalta el apoyo mutuo que mantuvo con su esposo, con quien compartió más de cuatro décadas de matrimonio, así como el acompañamiento constante de su familia.

Hoy, con la misma energía que la caracteriza, continúa trabajando y apostando por el arte como una herramienta de transformación. “El teatro es un vehículo para cambiar muchas cosas”, sostiene, reafirmando su compromiso con una profesión que, más que una elección, ha sido el eje central de su vida.

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