Antiveneno diseñado con IA podría ofrecer una nueva esperanza para las víctimas de mordeduras de serpiente
Los científicos en Dinamarca están desarrollando antivenenos diseñados con inteligencia artificial para ayudar a abordar las 5,4 millones de víctimas anuales de mordeduras de serpiente en todo el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Un equipo dirigido por el premio Nobel David Baker de la Universidad de Washington y Timothy Patrick Jenkins de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) han estado usando la IA para diseñar proteínas que puedan neutralizar eficazmente las toxinas del veneno de serpiente que pueden matar y mutilar extremidades humanas.
Las proteínas que están elaborando actúan sobre las “toxinas de tres dedos“, ofreciendo tasas de supervivencia del 80 al 100 % en ratones en las primeras pruebas. Las toxinas de tres dedos, presentes en el veneno de la cobra, son potentes neurotoxinas que alteran las señales nerviosas y, si no se tratan, causan parálisis o la muerte.
VENENO MORTAL
Los venenos de serpiente son cócteles complejos de diferentes moléculas, llamadas proteínas. Por lo que se necesita saber cuáles son las toxinas más relevantes desde el punto de vista médico.
Según los investigadores creen que las antitoxinas diseñadas por IA serán más eficaces y fáciles de producir que los antivenenos tradicionales y pueden funcionar más rápido debido a su pequeño tamaño.
“Mi esperanza personal es que dentro de cinco años hayamos completado nuestros primeros ensayos clínicos donde realmente podamos decir que hay un producto listo para ser entregado a los pacientes”, dijo Jenkins .
Si bien aún no son un reemplazo completo de los antivenenos actuales, los investigadores esperan que estas proteínas puedan complementar los remedios existentes y conducir a terapias contra las mordeduras de serpiente más accesibles, efectivas y asequibles.
MÁS DE 4,5 MILLONES DE MORDEDURAS DE SERPIENTES ANUALES
La OMS estima que se producen entre 4,5 y 5,4 millones de mordeduras de serpiente al año, que causan entre 81.000 y 138.000 muertes, principalmente en África, Asia y América Latina, donde los trabajadores agrícolas y los niños son los más afectados.
A menudo, las víctimas de mordeduras de serpiente viven en zonas infestadas de reptiles. Si pierden un brazo, pueden perder la oportunidad de mantener a su familia o a su futura familia, afirmó el profesor Andreas Hougaard Laustsen-Kiel de la DTU.
