El jurado le pidió cambiar de personaje y el resultado lo llevó a la siguiente etapa.
El jurado coincidió en que la imitación aún necesitaba mayor preparación vocal y corporal.
La mejora del participante fue clave para ganarse el respaldo del jurado.
Un inicio potente no fue suficiente para sostener la imitación hasta el final.
Azucena logra su objetivo y deja a Lucía completamente devastada, desatando un fuerte golpe emocional que cambiará el rumbo de la historia.
Alan queda atrapado en una peligrosa situación que pone su vida en riesgo, mientras las consecuencias de viejas decisiones salen a la luz.