Tras ser velado en el Gran Teatro Nacional de Lima, donde familiares, amigos y seguidores le dieron el último adiós, los restos de Manolo Rojas llegaron a Huaral, su ciudad natal. Sus familiares decidieron trasladarlo para rendirle un homenaje antes de su sepelio en Lima, permitiendo que la población huaralina pueda despedirse del querido humorista.
La consagrada se impuso con una presentación llena de energía, técnica y dominio escénico, logrando un triunfo unánime.
El jurado destacó la profundidad interpretativa del retador, pero la solidez vocal del consagrado definió la decisión final.
El jurado valoró el crecimiento del retador, pero destacó la maestría escénica del consagrado en una decisión unánime.
El jurado destacó la emoción y el nivel técnico de ambos, pero eligió por unanimidad mantener al consagrado.