Llegó después de sus hermanos, confió en su talento y terminó armando una verdadera fiesta.
Una imitación con timbre similar, actitud en construcción y un sí que dejó claro que el reto recién empieza.
Tiene 16 años, creció escuchando Maná y llegó a cumplir un sueño que aún necesita tiempo.
Volvió más seguro, eligió un nuevo personaje y convenció al jurado con una imitación más cercana.
Un ejercicio simple bastó para que el miedo se transforme en una gran imitación
Regresaron con más ensayos y presentaciones, pero el jurado fue contundente con su decisión.
El jurado valoró la actitud, pero fue claro con lo que aún falta trabajar.
Llegó desde Huánuco con ilusión, pero los detalles técnicos marcaron el destino de su audición.