Ornatos destrozados y entidades públicas vandalizadas son el saldo que dejó el enfrentamiento entre presuntos manifestantes y la Policía Nacional.
Esta organización criminal se dedicaba a comercializar agua potable que debía ser distribuida gratuitamente en zonas vulnerables de San Juan de Lurigancho y Jicamarca.
Dicha medida, que implica a Apurímac, Arequipa e Ica, fue anunciada por el primer ministro, Pedro Angulo, quien además informó sobre el cese de todos los prefectos a nivel nacional.
"Los protestantes han incendiado la sala de transmisores y la sala de combustible, donde se encuentran 50 agentes de la PNP y trabajadores", refiere Corpac mediante un comunicado.
Dos almacenes fueron calcinados. Cabe precisar que aunque este espacio se encuentra cerrado desde hace dos años, sirve para aterrizajes de emergencias.
Como se recuerda, los disturbios iniciaron cuando aproximadamente cuatro mil personas intentaron tomar el local del Ministerio Público en Andahuaylas.
La policía afirmó que el oficial está amarrado junto a una bandera y que dos manifestantes lo están custodiando. La Defensoría del Pueblo informó que se trata del suboficial PNP Walter Silvera Obregón.
Policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los cientos de personas que protestaron exigiendo el cierre del Congreso.
‘Los Auténticos’ cayeron con más de 100 mil soles falsos. Los operativos se efectuaron en simultáneo en el distrito de San Juan de Lurigancho y Cercado de Lima.
En video difundido en redes sociales, criminales peruanos exigen a organizaciones extranjeras cesar con sus actividades delictivas en dicha ciudad.