Una mezcla de carisma, presencia y un momento clave transformó esta audición en algo inolvidable.
Su voz no imitó, pero sí despertó un inesperado entusiasmo en el panel.
Lo que empezó como duda terminó siendo una inesperada victoria para el imitador de Billy Idol.
Una presentación llena de presencia escénica terminó generando debate entre los jueces.
El Príncipe Sandino dejó una mezcla de emoción, sorpresa y caos en su paso por el escenario.
El jurado no imaginó lo que estaba por ocurrir cuando ella volvió al escenario.
Una presentación llena de emoción, técnica y un increíble parecido vocal con la icónica cantante peruana.
Aunque no convenció como imitadora, el jurado destacó su carisma, talento y potencial para desarrollarse en el canto.
Aunque mostró intención, aún debe trabajar tono, actitud y los rasgos más distintivos del cantante.