La Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) logró neutralizar el artefacto explosivo y restablecer la calma en estudiantes y personal administrativo.
Los delincuentes se hicieron pasar como pasajeros de un auto colectivo y al llegar al límite entre Alto Trujillo y Nueva Florencia hicieron bajar al chofer para luego quemar el vehículo.
El comerciante denunció ante la comisaría de Miramar que los delincuentes le exigen S/ 10 000 a cambio de no atentar contra su vida y la de su familia.
Los malhechores intentaron huir, pero fueron atrapados y estuvieron a punto de ser linchados. Ahora estos anuncian venganza.
La víctima denunció que recibe amenazas de muerte por parte de un grupo de extorsionadores, que le exigen S/ 30000.