Tras un operativo conjunto entre la Policía y el Serenazgo, fue desarticulada la banda conocida como “Los Saracas de Cárcamo”, conformada en su mayoría por menores de edad y sindicada como el terror de los taxistas en el Cercado de Lima. Cámaras de seguridad registraron cómo los delincuentes abrían las puertas de los vehículos en movimiento para arrebatar celulares y pertenencias a conductores, incluidos aquellos que trabajaban con aplicativos.
Un hombre fue asesinado a balazos cuando se encontraba dentro de su vehículo en la urbanización Tarapacá, en el Callao, en lo que constituye la tercera balacera registrada en menos de 24 horas en la zona. Testigos señalaron que sicarios a bordo de dos motocicletas interceptaron el auto gris y dispararon al menos seis veces contra la víctima.
Un brutal asalto en manada fue registrado por cámaras de seguridad en el asentamiento humano José Olaya, en Chiclayo. Siete delincuentes a bordo de tres motocicletas atacaron a un joven que intentó evitar que le robaran sus zapatillas y celular. La víctima fue arrastrada, golpeada y hasta atropellada con una moto, quedando con graves lesiones en la cabeza.
La madrugada de este lunes 22 de septiembre, la violencia volvió a sacudir a Puente Piedra, donde tres jóvenes fueron baleados en plena vía pública. Según el testimonio de una de las víctimas, los atacantes llegaron a bordo de dos motocicletas y dispararon en reiteradas ocasiones, dejando al menos nueve casquillos en la escena. Dos de los heridos recibieron impactos en las piernas, mientras que el tercero, con balazos en la espalda, permanece en estado reservado.
La inseguridad vuelve a golpear a San Juan de Lurigancho. En la madrugada de este lunes 22 de septiembre, un joven de 23 años fue baleado en el rostro cuando intentaba impedir que un delincuente armado, a bordo de una motocicleta, lo asaltara junto a sus acompañantes a la salida de una fiesta. Tras el impacto, la víctima se desplomó en el suelo mientras sus amigos, en estado de shock, reaccionaron segundos después y lo trasladaron de emergencia al hospital más cercano.
La ola de violencia no se detiene en Tumbes. Cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que un extorsionador, con polera roja y el rostro cubierto, colocó un cartucho de dinamita en la ventana de una vivienda del barrio Bellavista y huyó en una motocicleta segundos antes de la explosión. El ataque dejó daños materiales y aumentó la alarma entre los vecinos, pues en el último mes la región ha registrado más de 15 atentados.
La Policía y el serenazgo de Chorrillos lograron capturar a Marco Antonio Cervantes Torres, alias ‘El terror de los repartidores’, un sujeto que con un cuchillo de 30 centímetros asaltaba a trabajadores de delivery para robarles sus celulares. Cámaras de seguridad registraron su último intento de atraco en la calle Canchis, donde sorprendió a un joven motorizado.
Momentos de terror se vivieron en San Isidro cuando seis jóvenes fueron encañonados por delincuentes armados en la puerta de un edificio, mientras conversaban tras salir de una cafetería en la calle Dasso. Las cámaras de seguridad registraron cómo un auto negro llegó al lugar y, en segundos, dos ladrones descendieron para robarles sus celulares, incluso obligándolos a entregar las claves de seguridad.
La inseguridad sigue golpeando al Callao. Vecinos del jirón San Martín denunciaron que una banda de ‘robacasas’ mantiene en zozobra a todo el vecindario, tras haber perpetrado múltiples atracos en la zona. Cámaras de seguridad registraron cómo cuatro delincuentes ingresan a las viviendas y huyen cargando electrodomésticos y objetos de valor.
Momentos de terror vivió un vendedor de pollo y su familia en San Juan de Lurigancho, luego de que fuera secuestrado al paso tras salir de su centro de trabajo. La víctima permaneció casi 24 horas amordazada y golpeada, mientras los delincuentes exigían a sus familiares 10 mil soles para liberarlo. Gracias a un rápido operativo, la Policía capturó a Isacc Arturo Martínez, uno de los presuntos responsables, quien reveló la ubicación donde mantenían retenido al comerciante.