Un imitador con alma de showman y corazón de barrio se ganó su pase con esfuerzo y carisma.
Los conflictos amorosos y familiares sacudieron a los personajes en un episodio cargado de tensiones, revelaciones y emociones intensas.
Fiorella no imaginaba que una charla tranquila terminaría en una revelación inesperada.
Luz Cunya llegó desde Chiclayo con energía y estilo, y logró convencer al jurado pese a los detalles vocales.
Luis Acevedo, cocinero y músico aficionado, se presentó con pasión, pero su imitación no fue suficiente.
Francisca sueña con brillar en el mundo artístico, pero su tía no se lo pondrá nada fácil.
Rubén buscó apoyo en sus hijos después de que su propio padre lo llamara a la reflexión.
En medio del enojo y la exasperación, Valeria dejó claro a Rubén que estaba harta y que entre ellos ya no había nada.
Un tenso enfrentamiento se vivió en el restaurante de Valeria cuando Rubén increpó a Mauricio por “coquetearle a su mujer”.